lunes, 5 de febrero de 2018

Cabezas de ternasco al horno



Hoy os voy a contar como preparo las cabezas de ternasco al horno en casa. Sé que es una receta que no gusta a todo el mundo, igual es porque no la han probado, pero a otros les chifla, entre ellos me encuentro.


La verdad es que en casa nos encanta a todos. No las suelo preparar mucho, entre otras cosas porque escasean en la carnicería. Según me cuenta el carnicero, se las llevan para restaurantes y bares y entre otras porque todos sabemos que es un producto del que no se puede abusar.


Os invito a probarla estoy segura de que os sorprenderá. Además es una receta muy simple y económica. Sirve de plato único, acompañada de una sencilla ensalada, es el menú perfecto.






INGREDIENTES:



      2 Cabezas de ternasco

      Patatas

      2 dientes de ajo o ajo molido al gusto

      Perejil

      Una pastilla de caldo y colorante alimentario (opcional)

      Agua, sal y un chorrito de aceite



PREPARACIÓN:



Pedimos en la carnicería que nos partan las cabezas por la mitad.


Lavamos bajo el grifo las cabezas de cordero con mucho cuidado de no dañar o desmenuzar la parte de los sesos ya que es muy frágil.


Ponemos en el fuego un recipiente con un poco de agua, la pastilla de caldo y colorante alimentario para que se disuelva y mezcle todo bien.


Partimos las patatas en rodajas no muy finas y cubrimos la fuente de horno con ellas. Las salamos y condimentamos con sal, ajo, perejil y un chorrito de aceite. 

Les añadimos el caldo preparado y mezclamos todo para que las patatas cojan el colorante. (Las puedes hacer sin el, quedan menos vistosas pero yo creo que mas sabrosas)


Salamos y condimentamos con ajo y perejil las cabezas por ambos lados y las colocamos encima de las patatas.


Pre-calentamos el horno a 220ºC y cuando esté listo introducimos la bandeja durante unos 60-80 minutos (el tiempo de horneado va a depender del tamaño de las cabezas y del horno que tengamos).


Damos la vuelta a las cabezas a media cocción y las rociamos con el jugo de la fuente. Las patatas doraditas están para chuparse los dedos!!


jueves, 1 de febrero de 2018

Evita engordar consiguiendo tu equilibrio hormonal



Está claro que las hormonas dominan una gran parte de nuestra vida y su correcto equilibrio puede hacer que estemos más saludables. Nos guste o no, las hormonas controlan nuestro estado de ánimo, digestión, energía, la libido, el metabolismo, y nuestra piel.

Las hormonas también juegan un papel muy importante a la hora de perder peso o simplemente mantenernos en él. Por eso… ¿Quién no quiere un equilibrio hormonal?

Hoy te voy a contar unos cuantos consejos para que conseguir el equilibrio hormonal no sea tan complicado. 




En primer lugar te recomiendo masticar bien, ya que al hacerlo, las hormonas mandan al cerebro un mensaje de saciedad. Así que cuando comas, tomate tu tiempo, alarga la comida al menos 20 minutos, según los expertos, este es el tiempo que tarda el cerebro en reconocer que estas llena.

A veces el cerebro nos juega malas pasada y nos envía señales de hambre cando en realidad no lo es. Por eso cuando sientas hambre haz una prueba, bebe un vaso de agua. Hay muchas veces que confundimos las sensaciones de hambre y sed. Además un vaso de agua antes de comer siempre nos vendrá bien para llenar el estómago y comer menos.




Sube la serotonina!! Es un neurotransmisor que nos ayuda a sentirnos más felices y a regular la sensación de hambre. La encontraras en huevos, frutos secos, plátanos, verduras de hoja verde, carne o cereales integrales.

Controla la grasa y los excitantes. Su consumo más allá de lo recomendable comporta una producción extra de estrógenos, lo que tiene un efecto inmediato sobre nuestro estado de ánimo, aumentando el grado de ansiedad. Por consiguiente… alcohol, café, té y grasas... las justas!! son una combinación letal en la dieta.




Para terminar te diré que todos los grupos alimenticios deben estar presentes en tu dieta en la proporción adecuada. Por consiguiente no hagas que tu dieta sea ni muy vegetal ni muy proteica, con la primera tendrás carencia de nutrientes y con la segunda dañaras el hígado y los riñones.

Parece complicado esto del equilibrio hormonal pero si pones un poco de tu parte y llevas una alimentación y vida  saludable ya verás cómo lo consigues.