Hoy os voy a contar como preparo las
cabezas de ternasco al horno en casa. Sé que es una receta que no gusta a todo
el mundo, igual es porque no la han probado, pero a otros les chifla, entre ellos
me encuentro.
La verdad es que en casa nos encanta
a todos. No las suelo preparar mucho, entre otras cosas porque escasean en la carnicería. Según me cuenta el carnicero, se las llevan para restaurantes y bares y entre
otras porque todos sabemos que es un producto del que no se puede abusar.
Os invito a probarla estoy segura de
que os sorprenderá. Además es una receta muy simple y económica. Sirve de plato único, acompañada de
una sencilla ensalada, es el menú perfecto.
INGREDIENTES:
•
2 Cabezas de ternasco
•
Patatas
•
2 dientes de ajo o ajo molido al
gusto
•
Perejil
•
Una pastilla de caldo y colorante
alimentario (opcional)
•
Agua, sal y un chorrito de aceite
PREPARACIÓN:
Pedimos en la carnicería que nos partan las cabezas por la
mitad.
Lavamos bajo el grifo las cabezas de
cordero con mucho cuidado de no dañar o desmenuzar la parte de los sesos ya que
es muy frágil.
Ponemos en el fuego un recipiente con
un poco de agua, la pastilla de caldo y colorante alimentario para que se
disuelva y mezcle todo bien.
Partimos las patatas en rodajas no
muy finas y cubrimos la fuente de horno con ellas. Las salamos y condimentamos
con sal, ajo, perejil y un chorrito de aceite.
Les añadimos el caldo preparado
y mezclamos todo para que las patatas cojan el colorante. (Las puedes hacer sin
el, quedan menos vistosas pero yo creo que mas sabrosas)
Salamos y condimentamos con ajo y perejil
las cabezas por ambos lados y las colocamos encima de las patatas.
Pre-calentamos el horno a 220ºC y
cuando esté listo introducimos la bandeja durante unos 60-80 minutos (el tiempo
de horneado va a depender del tamaño de las cabezas y del horno que tengamos).
Damos la vuelta a las cabezas a media cocción y las rociamos
con el jugo de la fuente. Las patatas doraditas están para chuparse los dedos!!


